domingo, 5 de junio de 2016

PLANTAMOS EN "EL HUERTO DE MIGUEL"

El pasado viernes, después del recreo, fuimos al huerto del cole para trasplantar algunas de las plantas que habíamos sembrado en clase y ver el progreso de nuestros ajos y de las demás plantas del huerto.
 Antes comparamos cómo habían crecido las alubias que habíamos puesto solamente en algodón y las que estaban con tierra.
Comprobamos claramente que  las que habíamos sembrado en la tierra habían crecido mucho más. 

 

Laura levantó el extremo del tallo y vimos que casi era tan alto como ella.
Las que estaban en algodón apenas habían crecido unos veinte centímetros. 

¿Por qué?

Rápidamente deducimos que las plantas que habían estado plantadas en tierra habían tenido más alimento y por eso habían crecido mucho más.












Llegamos al huerto. Estaba todo verde y precioso.

               

 
Primero nos fijamos en el membrillero. La última vez que fuimos,hace ya unas
 semanas, estaba en plena floración. 

 
 

 
Ahora pudimos ver cómo de cada flor estaba saliendo un fruto. Todavía pudimos apreciar los pétalos de la flor unidos a cada pequeño membrillo.

               También pudimos ver el riego automático en el suelo.

 Luego trasplantamos una planta de calabaza que el cole había comprado para nosotros.




Primero preparamos la tierra. Hicimos un buen agujero con una pequeña azada: 











 Sacamos la planta de calabaza de la maceta y vimos sus raíces:



 
Introducimos las raíces junto con la tierra en el agujero que habíamos hecho y así quedó nuestra planta de calabaza:

Después nos dispusimos a trasplantar nuestras plantas de alubias:

 
También plantamos nuestros garbanzos, y las lentejas y las zanahorias de los niños de la clase de Marta.


                                    

Una vez plantado todo en el huerto Mario y Adrián fueron a por agua, pues ya sabemos que las plantas la necesitan para crecer y desarrollarse.

     
Y las regamos:






Esperemos que nuestra plantas agarren, crezcan y den sus frutos.

Fuimos luego a ver nuestros ajos.

                                          


 
Habían crecido muchísimo así que pensamos que podían estar listos para cosecharlos.
Y sacamos uno.
 Nos costó mucho sacarlo, las raíces estaban muy profundas y hubo que cavar  bastante.

Cuando lo sacamos vimos perfectamente sus raíces comprobamos que olia a ajo. A algunos no nos gustó el olor. 
             Pero aun no se había formado la cabeza de ajos. Hay que dejarlos algunas semanas más.


Por último vimos como habían evolucionado otras plantas:

                    

las lechugas,...              las grosellas, ....                        y las fresas.


Cuando llegamos a clase olimos la planta de ajo porque a algunos no nos había dado tiempo en el huerto.


     
    



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