domingo, 28 de febrero de 2016

LOS CABALLEROS MEDIEVALES

Teníamos muchas ganas de conocer más sobre los caballeros, después de todo somos la "Clase de los Caballeros".
 
Ya sabíamos algunas cosas, porque todos los días nombramos a un caballero más en la Mesa Redonda.


¿QUIENES ERAN?

El caballero era un guerrero a caballo que servía al rey o a otro señor feudal y que a cambio de su servicio militar recibía un feudo (parcela de tierra). 
 Los caballeros nacieron de la necesidad de defender los dominios feudales contra toda clase de enemigos. Servían a los intereses de los señores que les mantenían. 


El caballero era por lo general un hombre de noble cuna que, habiendo servido como paje y escudero, era luego ceremonialmente ascendido por sus superiores al rango de caballero. Al alcanzar este rango, debía jurar lealtad y se comprometía a ser cortés y valiente, así como a proteger a los indefensos. 
El caballero, por tanto, tenía que respetar un código de conducta.
 
Código del buen caballero




El código de nuestros caballeros ya lo conocíamos:















EL PROCESO PARA HACERSE CABALLERO

Para hacerse caballero había que seguir un largo camino:



-  Al cumplir siete años habrían de prestar sus servicios como paje, en el castillo de algún señor.    
                




 -  A los catorce años pasaba a ser escudero, teniendo a su cuidado el caballo y las armas de su señor, acompañándolo en sus empresas militares, al tiempo que se habrían de ejercitar en el uso de la pesada armadura, equitación y todas las actividades de un caballero en una batalla.



- A los veinte años ya tenían el derecho a ser investido como caballero.         
           
 Ceremonia del “Espaldarazo” Rito de armar caballero.
En la víspera habría de ayunar, confesar y comulgar. La noche previa la pasaba en vela completamente armado, a lo que se llamaba “velar las armas”.

 
Se pondrá a orar de rodillas, pidiendo el perdón de sus pecados y la asistencia divina en la tarea que se le presenta.

En la mañana de la investidura se bañaba, descansaba brevemente en una cama y se arreglaba lo mejor posible.
Acto seguido pasaría a oír misa.

Una vez concluida se presenta ante el que ha de armarle caballero, quien le pregunta si está dispuesto para la investidura. Tras la respuesta afirmativa realizará un triple juramento: no dudar en morir por la fe cristiana, por su señor y por su tierra.
También juraba defender a los débiles, ser cortés, no faltar jamás a su palabra, no mentir y defender toda causa justa.




Una vez pronunciado el juramento se le da la pescozada, para que no olvide lo que ha jurado. 

 

El "caballero electo" se arrodilla frente al monarca. En primer lugar, el monarca coloca la parte plana de la hoja de la espada en el hombro derecho del galardonado. A continuación, levanta la espada sólo ligeramente por encima de la cabeza del aprendiz y lo coloca luego sobre su hombro izquierdo. 







EL penúltimo acto es el beso que se dan el nuevo caballero y quien le ha dado la pescozada, como símbolo de fe y de paz. 


Por último ya sólo quedará festejarlo con un gran banquete e incluso con algún torneo.

LA ARMADURA
 
 Los caballeros debían protegerse muy bien cuando iban a la batalla.
Su protección era la armadura.

Hemos aprendido muchas cosas interesantes sobre ella.

  La armadura es una vestidura compuesta por piezas, metálicas o de otro material resistente, que se utilizaba para protegerse en el combate.


Se  colocaban  por  todo  el cuerpo  (pecho,  brazos,  espalda,  piernas,  pies). 

Eran  muy  pesadas (unos 25 a 30 kg.),  de  modo  que  los  caballeros  necesitaban  la ayuda  de  sus  escuderos  para  vestirse  y  subirse  en  los caballos,  y  una  vez  que  se  caían,  no  podían  montarse  de  nuevo.
  
Una armadura completa consta de numerosas piezas articuladas: 


YELMO

El yelmo tanbién está compuesto de varias piezas: 


  •  Cimera. La cimera no tenía la función de proteger la parte frontal inferior de su portador sino para decorar el yelmo y estaba situado en la parte más alta del mismo.
  • Celada. Pieza de la armadura que servía para cubrir y resguardar la cabeza. Es la parte móvil de algunos yelmos que se alzaba o bajaba sostenida por dos ejes a los lados de la misma, en la que había orificios para ver, y con la que el guerrero se protegía.
  • Babera. Es la parte que se encargaba de proteger la barbilla, boca y las mandíbulas.
  • Collar. Es el adorno situado en la parte inferior que rodea toda la circunferencia del yelmo.

  
ARMADURA



 

 Algunas piezas son un poco difíciles de aprender pero otras no tanto porque hacen referencia a la parte del cuerpo que cubren:

* las hombreras en el hombro
* los codales en el codo
* los guanteletes en las muñecas y manos
* las rodilleras para las rodillas




LAS ARMAS DE LOS CABALLEROS


Cota de malla: Es la pieza principal. Está hecha de un tejido de anillas de hierro o acero unidas formando una camisa hasta las rodillas.



    


 Escudo y espada:  
eran  un  elemento  de  defensa  elaborado    con  materiales  resistentes  que  servían  para  parar  el  golpe  de  una  espada,  hacha,  etc.  Se  cogían  con  una  mano  mediante  un  asa  y  se  colocaba  delante  del  cuerpo  para  protegerlo.


 




La Lanza: la llevan los guerreros a caballo y lo peones a pie. Es de asta (madera generalmente de fresno) y hierro en la parte inferior, permite clavarla en el suelo. En el otro extremo se halla hundido y, a veces, cubierto de piel para poner la mano. Mientras se camina se lleva en posición vertical. En combate servía como jabalina en el siglo XI.




La maza, de asta de madera con un una esfera de puntas en un extremo.






 El arco y la ballesta: son las armas arrojadizas importantes.
 El arco puede ser de madera o metal.
Está construida con un pequeño arco rígido fijado a un soporte de madera. La flecha es más corta y ancha que la del arco.




 


El hacha; los villanos se arman con palos y bastones. 



Las picas: están hechas de un palo largo con un garfio de hierro ancho y puntiagudo en el extremo.
 


LOS CABALLOS DE COMBATE


Los caballeros medievales también contaban con caballos, lo que les facilitaba a la hora de desplazarse y atacar en el combate. Estos caballos eran grandes y fuertes y valían mucho dinero.

Pero tenían una desventaja: si durante el combate, el caballo resultara herido o derribado en pleno galope contra sus enemigos, el caballero caería. Para evitar eso, los caballos fueron proporcionados por un blindaje que les cubría todo el cuerpo:




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